Enfermedades mentales y tensión arterial

—Nada es absoluto —

Dentro de la medicina científica, hay un médico que pone mucho empeño en subrayar el concepto de subjetividad, en los tratamientos que se emplean, cómo en el modo de abordarlos. Es el renombrado Dr. Deepak Chopra, gran eminencia en el campo de la neurociencia, autor de más de treinta libros, enfocados hacia una medicina personalizada y holística, partidario de emplear terapias alternativas, sin prescindir de los avances tecnológicos de la medicina científica.

Muchas veces he pensado, cuánto sufrimiento me habría evitado, si en mi época de paciente “incurable” hubiera tenido la oportunidad de conocer sus teorías. Entre las muchas que proclama, está la desmitificación de la figura del médico, despojándole de ese poder omnipotente que le coloca por encima del paciente, débil e indefenso, dificultando una comunicación entre ambos, más personal y fluida. En el proceso del tratamiento de una enfermedad, El Dr. Deepak Chopra, otorga el protagonismo al enfermo y le sitúa en un plano superior al de cualquier otra entidad, ya que en definitiva, es

— La sutileza de la mente—

En una conferencia que el Dr Deepah Choprak imparte ante un foro de médicos en un hospital. Hablaba sobre efecto placebo y del opuesto, el efecto nocebo, en los siguientes téminos. En un viaje que hizo a Australia, Deepak Choprak, tuvo la ocasión de conocer un rito que aún perdura y que se lleva a cabo en los poblados de aborígenes de ese país. Cuando una persona de estas tribus enferma, va a visitar al gurú o curandero, lo que en esa cultura representa el médico.

El chamán, va vestido con una túnica de leopardo, y porta adornos y pinturas en el cuerpo y el rostro, que le dan un porte de fuerza y mucha energía. Mientras ejecuta una danza en torno al enfermo y le practica imposiciones de manos y otros ritos, entona mantras invocadores a los espíritus, que aportan un carácter de solemnidad al acto; al finalizar, le da un hueso de canguro y le ordena que salga fuera y señale con el hueso a quien él crea culpable de sus males.

Parece ser, que la persona que ha sido señalada a los pocos días comienza a sentirse mal, con episodios importantes de vómitos y diarreas y lentamente, comienza a deshidratarse. Como ha sido señalado como culpable, tampoco cuenta con la estima ni ayuda de los miembros de la tribu, que le abandonan a su suerte y poco a poco va debilitándose, hasta que muere.

Por lo visto las autoridades han comenzado a pensar en tomar alguna medida respecto a éstas prácticas, considerándolas como asesinatos indirectos. Es en éste punto es donde el Dr Deepak Choprak se ha detenido, para llevarnos a pensar en la fuerza que tiene sobre nuestra mente y por consiguiente, sobre la salud de nuestro cuerpo, una idea preconcebida. Un rito convertido en costumbre y aceptado por los aborígenes como justicia social, les lleva a enfermar y en su caso a aceptar como castigo, unos síntomas preconcebidos por su cultura.

El Dr Deepak, nos sitúa ante la fuerza de los símbolos y compara el hueso de canguro, la túnica de leopardo y los ritos del chaman, con el status social del médico, la bata blanca, el entorno de un hospital o consulta médica, y el prestigio que le otorga la ciencia. Indudablemente, son muy diferentes los ámbitos en los que están situados, médico y enfermo. El enfermo se siente desorientado, fuera de su entorno habitual, con la energía debilitada por la enfermedad, convertido en un paciente dócil y dispuesto a aceptar el diagnóstico del médico y convertirlo en una opinión irrevocable.


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